Entender el intercambio

Descubra qué es el intercambio y cómo contribuye con un sistema de pagos justo y equilibrado

¿Qué es el intercambio?

El intercambio es una pequeña tasa que el banco del comerciante (adquiriente) le paga al banco del tarjetahabiente (emisor) para compensar al emisor por los beneficios que los comerciantes reciben al aceptar pagos electrónicos.

Un sistema justo y equilibrado

El intercambio no solo equilibra los beneficios y costos de los pagos electrónicos, sino que también garantiza que cada participante pague su porción justa de los costos asociados con el procesamiento y protección de las transacciones de la tarjeta de pago. 

Nuestro rol 

Mastercard no obtiene ningún beneficio directo de las tasas de intercambio. En consecuencia, no hay incentivo para Mastercard para:

Incrementar las tasas de intercambio ya que esto podría impactar de manera negativa en la aceptación del comerciante; o reducir las tasas de intercambio ya que esto podría impactar de manera negativa en la capacidad de los bancos de emitir tarjetas. Para superar la ineficacia de miles de negociaciones independientes, Mastercard establece tasas de intercambio “predeterminadas” que se pueden utilizar cuando no existan acuerdos negociados independientes. También administramos la recopilación y el envío de las tasas de intercambio mediante el proceso de liquidación. 

Es importante establecer las tasas de intercambio al nivel correcto porque si las tasas de intercambio son muy altas, los comerciantes pueden decidir no aceptar tarjetas. Y si las tasas de intercambio son muy bajas, los bancos emisores no tienen incentivo para cubrir los riesgos de emitir tarjetas de pagos.

De hecho, el objetivo de establecer las tasas de intercambio al nivel óptimo es garantizar que los emisores y los adquirientes ofrezcan servicios que optimicen la efectividad del sistema de pagos y estimulen el desarrollo de soluciones de pago nuevas e innovadoras. Las tasas de intercambio flexibles son esenciales para garantizar que los comerciantes y los consumidores reciben el valor máximo para los pagos electrónicos y el costo más bajo. El intercambio también promueve la disponibilidad de crédito para las pequeñas empresas y es un factor clave para garantizar la inclusión financiera cuando se establece en un nivel óptimo.